Que no te
ciegue el rencor
Una mañana
Leonardo recibió una llamada de su ex novia, en la cual
le decía :
Yo también sentí lo mismo que tú anoche...
Te espero dentro de una hora en el parque, junto al pequeño
muelle del lago.
Leonardo puso el teléfono en su lugar y su impresión
fue un poco aterradora, ya que un día antes había
soñado a su ex novia, con la cual había quedado
en malos términos y por
rencores y orgullos ambos perdieron la comunicación de
pareja y amistad.
Leonardo tomo una ducha, se arreglo y muy pensativo pensó
en decirles a sus amigos que le habían llamado, pero prefirió
dejarlo en privacidad. Total, era el momento que ambos volvieran
a cruzar palabras, el orgullo no debe ser eterno, ni mucho menos
un castigo en juicio.
Leonardo se dirigió al parque, se acerco al pequeño
muelle y se sentó, observando y pensando que iba a pasar,
que le diría su ex novia, de que iba hablar? Miraba a la
gente pasar y entre esa gente la alcanzó a observar, que
se acercaba a él de forma
misteriosa. Pero lo más extraño es que ella vestía
totalmente diferente! No llevaba sus ropas frecuentes, al contrario..
Llevaba un vestido blanco... y unos zapatos impecablemente limpios
del mismo color. Y su rostro lucia tan hermoso! Era como si destellara
rayos de luz!!! El intento decirle hola
pero ella le dijo:
Caminemos. He sabido que has estado triste y que has tenido muchos
problemas, no es así Leonardo? Te he soñado llorando...
te he escuchado gritar afuera de mi casa. Y no me
acercaba a ti, debido a las circunstancias, yo sé que tú
no querías saber nada de mi. Y no te culpo. Te lastimé
demasiado y logré alejarte de mí. No vengo a discutir...
No vengo a pedirte perdón..... Solo he venido a decirte
que aunque las cosas no se arreglaron en su momento debido, creo
yo que nunca es tarde....esperé a que tú me llamaras,
para poder platicar. Pero eso no sucedió. El esperarte...
el pensar en ti....borró mi apetito...Se robó mis
días de sol, y me fue tumbando poco a poco. Sin embargo
guardé Fe, y dije él llamará. Mas no lo hiciste!!!.
No te culpo pero si te comprendo.
Sé lo que sentiste anoche sé lo que te paso, yo
también lo sentía en ese momento, pero con mucho
más dolor... Grité tu nombre mil veces!!! y grite
mil veces perdón, Que lastima que no me hayas escuchado.
Que lastima que no me hayas llamado.
Leonardo..nunca es tarde para perdonar y si te pedí que
vinieras al parque fue para entregarte esto:
Ella le entregó en sus manos una cruz, la cual era símbolo
del amor de los dos. Esta cruz es mi cuerpo... esta cruz es quien
soy. Te amo y quiero que la conserves contigo por el resto de
tu vida.
El se quedó sin palabras y con los ojos un tanto llorosos.
La
gente lo empezaba a ver a él, y lo señalaban...
Incluso un Sr. Le pregunto que si se encontraba bien.
Y él respondió: Si, porque?...... Lo veo caminar
y lo veo llorar...
Le sucede algo?. No me sucede nada, simplemente estoy conversando
con ella.... El Sr. se retiro algo extrañado del lugar.
Leonardo acompañó hasta su casa a su ex novia, le
pidió que por favor que la esperara afuera y él
accedió. De hecho nunca lo hacia esperar en el patio. Se
quedó 10 minutos esperando, y se preocupó al saber
que no regresaba. De repente escuchó
voces y vió salir de la puerta de su casa a los amigos
de ella, todos con cara triste y ojos llorosos. Lo abrazaron y
le dijeron:
Sé nos fue Leonardo... sé nos fue.......
Leonardo empezó a sentir su cuerpo tembloroso. Y corrió
hacia la recamara. En ella se encontraba la mama de su ex novia,
junto con el cadáver, el cual reflejaba una tristeza inmensa.
Leonardo con llanto y un nudo en la garganta. Le pregunto a la
Sra.: Que sucedió?? Dígame que sucedió? Dice
el doctor que murió de tristeza. Ella dejó de comer...
dejo
de reír. No sabemos si el desamor la alejó de todo...
No sabemos si el sentimiento de culpa la hizo infeliz... La mamá
le entregó una carta a Leonardo y decía así:
Yo también sentí lo mismo que tú. El aire
empieza a faltarme...
Intento gritarle a mamá y no puedo, luces blancas iluminan
mi recamara. Y a la vez siento un fuerte dolor de cabeza, Leonardo...Gracias
por haber ido al Lago, gracias por estar
aquí. Aunque en vida no me pudiste perdonar, sé
que ahora lo harás frente a mí.
Leonardo miró el cadáver. Y solo dijo: Perdóname
tú a mí.
En el amor,
en la amistad, en la familia... No tiene porque cegarnos el rencor.
No tiene porque matarnos la ira. Todos somos seres humanos y lastimamos
de igual manera. Aprende a perdonar a cada una de esas personas
que te lastimaron, y tú
también aprende a pedir perdón. No dejes que mañana
sea demasiado tarde. No esperes a que te llegue una invitación.
Y no esperes a pedir perdón al cielo, al cuerpo en vuelo.
Mejor corre y abraza esa persona. Mírense a los ojos, y
sientan lo bello que es vivir!
Sólo
sé FELIZ !
No olvides
que te espero....y no esperes que te olvide.